Sexo…
Ángel y demonio en los atardeceres raudos que esfuman en el resplandor de la noche, labios encarnizados de pecaminosa lujuria, sueños mágicos, polvo de estrellas que tocan mi atmosfera brillando en mi cielo, quemándose en mi aire, dejando tus cenizas de sexo para renacer en el fuego del pecado…
Deja que te encuentre, no te escondas sin dejar una señal, quiero beber de tu miel prohibida, quiero embarrarme de tu olor, de tu sabor, deseo fundirme en ti; en tu alma de brea…
Quiero saber si sientes lo mismo que yo, cuando beso esos labios de fuego, dame una respuesta así sea fulera, para engañarme de gozo, mi amante de carne, mi sexo prohibido, mi fantasía descarada, mi afrodisiaco, mi elíxir excomulgado…
¡Oh! Erotismo profundo que excita hasta mi piel, que la derrama de sudor, mánchame de pecado, de lujuria, báñame de sexo de la cabeza a los pies, hasta hartarme, hasta morirme en la desquiciante locura de poseernos una y otra ves bajo la luz de la luna…
Siempre te pierdes y me cuesta mucho encontrarte, raro fantasma que aparece y desaparece reapareciendo de nuevo, eres esa ilusión mágica dibujada en un espejismo tan real como la existencia de dios…
LUIS ALFREDO FIGUEROA
“como los dioses”
Ángel y demonio en los atardeceres raudos que esfuman en el resplandor de la noche, labios encarnizados de pecaminosa lujuria, sueños mágicos, polvo de estrellas que tocan mi atmosfera brillando en mi cielo, quemándose en mi aire, dejando tus cenizas de sexo para renacer en el fuego del pecado…
Deja que te encuentre, no te escondas sin dejar una señal, quiero beber de tu miel prohibida, quiero embarrarme de tu olor, de tu sabor, deseo fundirme en ti; en tu alma de brea…
Quiero saber si sientes lo mismo que yo, cuando beso esos labios de fuego, dame una respuesta así sea fulera, para engañarme de gozo, mi amante de carne, mi sexo prohibido, mi fantasía descarada, mi afrodisiaco, mi elíxir excomulgado…
¡Oh! Erotismo profundo que excita hasta mi piel, que la derrama de sudor, mánchame de pecado, de lujuria, báñame de sexo de la cabeza a los pies, hasta hartarme, hasta morirme en la desquiciante locura de poseernos una y otra ves bajo la luz de la luna…
Siempre te pierdes y me cuesta mucho encontrarte, raro fantasma que aparece y desaparece reapareciendo de nuevo, eres esa ilusión mágica dibujada en un espejismo tan real como la existencia de dios…
LUIS ALFREDO FIGUEROA
“como los dioses”
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